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La actividad cultural empezó a florecer durante los últimos 100 años, y el teatro no ha sido la excepción, ya que se desarrolló intensamente durante ese período. Durante los comienzos, el teatro costarricense se basó en la tradición religiosa, en sus costumbres y en los temas históricos. Son Ricardo Fernández Guardia (Magdalena, 1902) y Carlos Gagini, quienes elaboran “El combate”, en 1914 de Eduardo Calsamiglia, es la obra costarricense del período que más se ajusta a los cánones tradicionales de ese género dramático y una de las obras mejor construidas, estructuradas y elaboradas. Los dramaturgos de la segunda década del siglo XX, se definen en parte por una percepción de la realidad en cuanto a lo que obra de arte se refiere. Es el esteticismo, herencia modernista, que ellos asumen como una forma de protesta contra la sociedad. Siendo Héctor Alfredo Castro Fernández, dramaturgo apartado del regionalismo e influido por la vanguardia europea, uno de los mas importantes que escribió alrededor de quince piezas dramáticas, la mayoría en francés. Otros autores fueron más conservadores, relegando a la mujer a papeles sumisos y al hombre un rol patriarcal. En general, la escena costarricense se mantuvo alejada durante esos años de las novedades del teatro latinoamericano independiente, popular o experimental. Por el contrario, se rechaza cualquier forma de irracionalismo y se insiste en guiar al espectador en todo momento. Estas son formas propias de corrientes tradicionales de estética teatral, muy alejadas del teatro absurdo y el teatro surrealista que se producía en otros países en la misma época. Después de un vacío de varias décadas, se da un resurgimiento de la producción y la representación teatral en el país. En el conjunto de los escritores nacidos entre 1920 y El resurgimiento de la escritura dramática de estos años se debió mucho a la importante labor renovadora de los dramaturgos y a la actividad, poco estudiada, de numerosos grupos, directores, compañías y actores. Se renovó así la escena costarricense que, tras el auge de los primeros decenios del siglo, había decaído notablemente más o menos a partir de 1930. Al igual que la narrativa de esta época, una parte de la producción teatral muestra una preocupación especial por la identidad cultural, lo que se manifiesta generalmente en elegir una temática de corte histórico: Lupe Pérez Rey: “Pancha Carrasco reclama” (1988), “Aguirre, yo rebelde hasta la muerte” (1991), Tatiana Es tal vez en estos años cuando el teatro del país asume una función conocida en otros ámbitos, es decir, la activación de la función política del texto y la representación. Algunas de estas obras fueron consideradas por los espectadores de la época como las verdaderas representativas de las inquietudes de la generación. Actualmente, el público se deleitará en comedias acerca de los actuales acontecimientos políticos o sociales, clásicos o contemporáneos, que se desempeña en una sorprendente variedad de teatros, algunos grandiosos (Teatro Nacional y Teatro Melico Salazar), algunos pintorescos, y algunos más sencillos. Teatros en San José: Teatro Nacional, Avenida segunda entre Calle 3 y 5. Teléfono: 2221-5341 Teatros en el Valle Central: Teatro de Bellas Artes, Escuela de Artes de la Universidad de Costa Rica, San Pedro. Teléfono: 2207-4095 Teatros en Puntarenas: Teatro Galerón Cultural Aspinall-Murray, Monteverde, Puntarenas. Teléfono: 2245-5003
Fundado en 1949 por Bert Williams, Little Theatre Group (Grupo Pequeño Teatro) es el más antiguo teatro en idioma Inglés que existe en América Central y América del Sur. Actualmente, el grupo se pone un mínimo de cuatro producciones al año. Continuando la tradición de sus fundadores, la LTG hoy se esfuerza por contribuir a la totalidad de la comunidad de Costa Rica. El grupo dona regularmente a la caridad, patrocina festivales de teatro escolar, entrena nuevos directores, y lleva las producciones hacia las zonas más remotas del país. Dominical Little Theatre está abierto a todos los que deseen asistir o participar. La fuerza de este teatro viene de aquellos que ofrecen voluntariamente su tiempo, imaginación y energía creativa. Desde construcción del set hasta las concesiones, Dominical Little Theatre siempre está en busca de diversión enérgica para ayudar a las personas con El teatro comunitario es un gran vehículo, tanto para actores veteranos como para novatos, que puedan tener lo que se necesita para ser una estrella. Los directores buscan su visión; los técnicos son necesarios para el trabajo entre bastidores, se buscan voluntarios para todo tipo de tareas, de lo simple a lo extraordinario. También es una excelente salida para los diseñadores de vestuario, coreógrafos, músicos y artistas escénicos. La visión del teatro es crear un importante valor cultural a la comunidad local, a fin de preservar y perpetuar la tradición teatral, en un teatro que prepara y ofrece orientación a los futuros participantes de las artes del espectáculo, y para ser un teatro que provoca y sostiene el interés en el las artes escénicas como una fuente de información sobre la condición humana. Sus objetivos son la creación de programas de la más alta calidad de sonido y dentro de un marco financiero sostenible, a fin de crear obras que entretengan y llenen de satisfacción a nuestra audiencia. Un teatro que se nutre la vida artística de los participantes y la comunidad en general. Dominical Little Theatre está situado cerca de Costa Ballena, Dominical, en la costa del Pacífico Sur de Costa Rica. Dirección: Costa Ballena, Dominical, Puntarenas
La idea del Teatro Galerón Cultural Aspinall-Murray nace de la inquietud y sed de cultura que tienen muchas localidades fuera del área central, las cuales no tienen ayuda estatal para proyectos de desarrollo cultural. Es así como un grupo de ciudadanos de Monteverde, con la ayuda, pasión y liderazgo de Gloria Waissbluth se unen, primero para crear un movimiento coral, que abarca desde niños hasta adultos. Seguidamente, gracias a un empresario costarricense-norteamericano, se construye lo que actualmente es el La alta calidad de oferta que se ha presentado en la zona ha hecho que se incursione en diversas formas de actividades culturales. Es así como, gracias a la guía de profesionales en diversas áreas de la cultura, que hoy existe un grupo de teatro infantil, otro de adultos, un ensamble instrumental, clases para enseñar a personas de la tercera edad a leer y escribir, talleres de música, teatro, motivación a la lectura y expresión corporal. Por supuesto, esto no sería posible sin la ayuda de los tres organizadores que laboran gratuitamente, el aporte económico del Banco Nacional, que financia aquellas actividades que requieren pago de honorarios, y el Hotel El Establo, que provee de alojamiento y alimentación a todos los artistas y maestros que van a Monteverde para enriquecer las actividades. La Universidad de Costa Rica y la Universidad Nacional se han sumado a este programa, enviando grupos que ofrecen presentaciones y maestros de varias disciplinas. En los conciertos han participado la Orquesta Big-Band, Editus, Quinteto Miravalles, Ana Coralia cuenta cuentos y estimulación, obras de teatro como El Nica y La Hoja de Aire de Alfredo Catania. Todo este programa se ha convertido en un verdadero ejemplo de cooperación comunitaria, movimiento que podrían emular otros pueblos, si tenemos en cuenta la poca importancia que nuestros Gobiernos han dado siempre a la cultura. Para todos ellos, el Ministerio de Cultura Juventud y Deportes ha sido el niño huérfano y abandonado a la deriva. Empeora el panorama el hecho de que no se ha descentralizado la cultura del Valle Central, sobre todo con la creación de Casas de Cultura en diversas comunidades. Así como Monteverde recicla cultura, la pregunta que nos hacemos es de qué manera ayudará nuestro Gobierno para que otras comunidades emulen este maravilloso, programa iniciado por la emprendedora violinista Gloria Waissbluth. Dirección: Cerro Plano, Monteverde, Puntarenas
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Costa Rica |
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