|
|||||
|
Click here to read this page in English
La carreta fue decretada Símbolo Nacional, el 22 de marzo de 1988, mediante el Decreto No. 18197-C, publicado en La Gaceta No. 131 el 11 de julio de 1988 durante la presidencia de don Óscar Arias Sánchez. Simboliza la cultura, la paz y el trabajo del costarricense, en otras palabras, la humildad, la paciencia, el sacrificio, y la constancia en el afán por alcanzar los objetivos trazados. Su historia se remonta hasta mediados del siglo XIX, cuando se dio la extensión de los cultivos de café, con caminos llenos de barro y en pendientes escabrosas, durante los meses de acarreo y cosecha. La carreta fue indispensable para el transporte en nuestro país, sobre todo para el uso exclusivo del cafetalero y el transporte de los sacos del grano del mismo, así como para el transporte de los abonos para los cafetales, aunque también se llegó a usar para todo tipo de cargas como caña en los trapiches, dulce de caña, leña, piedras de los ríos, maíz, frijoles, etc. Incluso, se hacían excursiones a lo largo y ancho del país, de familias o amigos y lo hacían en las En ese entonces se comenzó a dar una amplia preferencia a las carretas de rueda maciza, para evitar la acumulación de barro entre los radios. Su inspiración, según varios escritores de la época, nació en un aparato que servía para montar el cañón de artillería traído por los españoles, al que llamaban cureña. Su uso no es exclusivo de Costa Rica, sino que es utilizada en toda Centroamérica. No obstante, la costarricense es la única que se decora con figuras geométricas, flores y animales. De hecho, aunque las decoraciones tienen semejanzas evidentes, no hay dos carretas pintadas exactamente iguales, ya que se dan cambios en los detalles y el acomodo de los dibujos. Actualmente, debido a que no tiene utilidad en las labores de campo, ha llegado a ser un objeto artesanal, tanto que en Costa Rica, hay talleres ubicados en Sarchí, en la provincia de Alajuela, que se dedican a la construcción y venta de carretas artesanales. El el 24 de noviembre de 2005, fue declarada Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
Click here to read this page in English
Fue declarado Símbolo patrio, durante la presidencia de José María Figueres Olsen, el 2 de mayo de 1995, por medio de la ley número 7497. Su nombre proviene de su corta cola blanca. El Odocoileus virginianus es un venado mediano, delgado y con patas largas. Su color es café y en la parte interior es blanco. Es un mamífero del orden Artidactilus, de la familia Cérvidos. Pesa de 55 a242 Kg. y su altura de 105 a155 cm. Su gestación dura 7 meses y medio; tiene de una a dos crías. Su alimentación consiste de hierba, hojas, brotes, ramitas, fruta y flores de diversas plantas. Puede vivir unos 10 años en libertad y 20 en cautividad. Las crías poseen pintas blancas que las hace pasar por inadvertidas y desaparecen durante su crecimiento. Puede vivir a nivel del mar o en las faldas de las montañas, pero las sabanas de Guanacaste han sido su hogar, especialmente el Parque Nacional de Santa Rosa. Se le observa generalmente en manadas o en grupos más o menos familiares de unos 6 miembros durante la noche, madrugada y la mañana, pero también puede vérsele solo. Cuando detecta el peligro huye saltando fuerte y ágilmente, alzando su cola blanca para prevenir a los otros miembros de la manada. Puede alcanzar una velocidad de 56 Km/h y es un buen nadador. En Costa Rica es difícil verlo, pues es una especie en peligro de extinción por la caza ilegal, ya que es perseguida por su carne, su piel, y por su cornamenta que se exhibe como trofeo. También por el desarrollo urbano que lo ha ido desplazando. Sus más peligrosos enemigos, aparte del hombre, son el puma y el jaguar.
Click here to read this page in English
Los trajes típicos representan uno de los elementos más importantes del patrimonio histórico y cultural costarricense. En Costa Rica varias regiones usan trajes típicos guardando siempre los rasgos de las antiguas tribus indígenas que poblaron nuestro país. Uno de los trajes típicos más usados en nuestro país consiste en el que la mujer utiliza un vestido ancho con una gola (falda) de colores muy vivos y chillantes, también usan una trensa en su cabello, sandalias en sus pies y una flor en su cabello. El hombre utiliza un traje sencillo de colores muy vivos como el azul y el amarillo, un pañuelo en el cuello y un fajón rojo que al momento de la danza se lo quita. Los atuendos característicos de nuestros campesinos se pueden agrupar en: gamonal (traje ceremonial del cacique indígena), el de trabajo, el de fiesta, y los adecuados a las distintas ocupaciones de la mujer. Todo pueblo, en su proceso de desarrollo, va cultivando una serie de creencias, comportamientos y conocimientos, que son transmitidos de generación en generación. El país, posee una extraordinaria riqueza de manifestaciones culturales rescatables como tradiciones locales, leyendas, música, danza, fiestas populares, etcétera, pues constituyen parte vital de esta nación. En la actualidad el traje típico de Costa Rica se fue generalizando de tal manera que los cambios se dan en la combinación de colores que se utilizan, siempre predominando los colores vivos.
El Hombre, lleva sombrero de ala pequeña y de tela blanca, pañuelo al cuello con nudo al frente, a veces alforja en su hombro, camisa blanca o de color claro al igual que el pantalón largo, un fajón de tela adorna su cintura y algunos usan machete. El calzado es sandalia (caite) de cuero. Esta vestimenta se usa actualmente para actos conmemorativos, festividades patrias y actos culturales. Doña Emma Hütt de Montes de Oca contribuyó a la promulgación del decreto por medio del cual se estableció al “Punto Guanacasteco” como el baile nacional. Una de las personas que más impulsó el traje típico de Costa Rica es la señora Evangelina Quesada de Núñez, que desde 1917 inició una valiosísima labor de rescate de los bailes costarricenses, con el único propósito de salvarlos del olvido y así poder conservarlos para las generaciones siguientes. Descripción de los trajes típicos de cada una de las provincias del país. San José Cartago Alajuela El hombre de la ciudad de Alajuela, vestía camisa blanca de algodón o manta. Con manga larga, de color recto, cuello de pretina y abotonadura al frente, pañuelo grande rojo al cuello con un nudo. Llevaban un anillo de oro. El pantalón era de mezclilla azul. Andaba descalzo o con caite. Heredia Guanacaste La vestimenta empleada por los pobladores de esta provincia ha variado a través de su historia. Para el baile la botijuela, se emplea un traje con abundantes encajes y vuelos; peinado alto, botones de gamuza. Se hace una distinción entre señoras y señoritas. Las primeras usando un pañolón y las señoritas una mantilla. Durante la colonia, el traje generalizado para la mujer consta de una enagua blanca de algodón con un vuelo terminal inferior y confeccionado con adornos. La blusa, denominada camisola, tiene cuello de ojal y manga bombachas. El hombre vestía pantalón blanco de algodón y una camisola. La camisola poseía manga recta sin puños, cuello de ribete o doblado, pechera forzada pegada a la camisola pero de diferente color, además llevaba sombrero. Puntarenas Limón
|
|||||
|
Costa Rica |
|||||